Creación de empresas · Impuestos

S.A.S. o persona natural: cómo formalizar su negocio en Colombia

Es una de las primeras decisiones de todo emprendedor, y una de las que más dinero cuesta si se toma mal. Le explicamos las diferencias con ejemplos y sin jerga.

Cuando un negocio empieza a crecer, aparece la pregunta: ¿sigo facturando a mi nombre o creo una empresa? No hay una respuesta única. Depende de cuánto gana, qué riesgos asume y qué planes tiene. Estos son los puntos que revisamos con cada cliente antes de recomendarle una opción.

1. Su patrimonio personal: la diferencia más importante

Como persona natural, usted y su negocio son la misma persona ante la ley. Si el negocio queda con deudas, una demanda o una sanción, los acreedores pueden cobrar con su casa, su carro o sus ahorros.

En una Sociedad por Acciones Simplificada (S.A.S.), en cambio, los socios responden solo hasta el monto de sus aportes (Ley 1258 de 2008). La empresa tiene su propio patrimonio, y sus deudas son de la empresa. Esa protección tiene límites: no aplica si la sociedad se usa para defraudar, y los bancos suelen pedir que los socios firmen como codeudores.

2. Los impuestos: cómo tributa cada una

Las dos pagan impuesto de renta, pero de forma distinta:

  • Persona natural: paga según una tabla progresiva, del 0 % al 39 % sobre su renta líquida gravable (artículo 241 del Estatuto Tributario). Entre más gana, mayor es la tarifa sobre cada peso adicional.
  • S.A.S.: paga una tarifa general del 35 % sobre sus utilidades. Cuando reparte esas utilidades como dividendos, los socios pagan un impuesto adicional en su propia declaración.

Por eso, para ingresos bajos o medios la persona natural suele pagar menos. Para ingresos altos, o cuando las utilidades se reinvierten en el negocio en lugar de repartirse, la sociedad puede resultar más eficiente.

Una tercera vía: el Régimen Simple de Tributación. Tanto personas naturales como sociedades pueden optar por él si sus ingresos brutos del año anterior fueron inferiores a 100.000 UVT. Unifica varios impuestos en un pago, con tarifas según la actividad. Conviene en muchos casos, pero no en todos: hay que hacer los números.

3. Obligaciones y costos de funcionamiento

Comparación de obligaciones entre S.A.S. y persona natural
AspectoPersona naturalS.A.S.
ResponsabilidadCon todo su patrimonioHasta el monto de sus aportes
Impuesto de rentaTabla progresiva del 0 % al 39 %35 %, más el impuesto a los dividendos que reparta
ContabilidadObligatoria si es comercianteSiempre obligatoria, bajo NIIF
Registro mercantilMatrícula si es comerciante; se renueva cada añoMatrícula obligatoria; se renueva cada año
Socios o inversionistasNo es posiblePuede vender acciones y recibir capital, incluso extranjero
Imagen ante clientes y bancosSuficiente para clientes pequeñosMás fácil contratar con empresas grandes y con el Estado

La matrícula mercantil se renueva dentro de los tres primeros meses de cada año, y la facturación electrónica es obligatoria en la mayoría de los casos para ambas opciones.

4. Cuándo conviene cada una

Le puede convenir seguir como persona natural si…

  • Está empezando y sus ingresos todavía son bajos o irregulares.
  • Presta servicios profesionales con poco riesgo de deudas o demandas.
  • No piensa tener socios ni buscar inversión.

Le puede convenir crear una S.A.S. si…

  • Su negocio asume riesgos: empleados, inventario, créditos o contratos grandes.
  • Sus ingresos ya lo ubican en las tarifas altas de la tabla de personas naturales.
  • Quiere reinvertir utilidades, tener socios o recibir inversión, incluso del exterior.
  • Sus clientes grandes le piden contratar con una empresa.

Antes de decidir, haga los números

La decisión correcta sale de comparar, con sus cifras reales, cuánto pagaría de impuestos en cada escenario y qué obligaciones adicionales asumiría. En una asesoría hacemos ese cálculo con usted, y si conviene crear la empresa, la constituimos de principio a fin.

Contenido informativo, actualizado al 14 de octubre de 2026. Las tarifas y topes cambian; verifique su caso particular antes de decidir.